jueves, 30 de enero de 2014

AL LÍMITE DE LA LEY (Redemption, 2002)




Animado por el buen gusto que me había dejado Recoil (1998), me animé a descubrir otro largometraje de su director, Art Camacho, y el primero que encontré fue este Al límite de la ley, el cual además cuenta con un reparto espectacular.  Atentos: Don “the Dragon” Wilson, Cynthia Rothrock, Richard Norton, Sam Jones y Chris Penn. Pues mi gozo en un pozo.
Un comando de SWATS (The Dragon, Rothrock, Norton, Jones, etc.) ve como un compañero (no diremos cual) pierde la vida durante una operación. Al ser The Dragon el jefe, todos le culpan a él, viéndose obligado a salir tristemente del cuerpo de policía. Como debe pagar las facturas, no se le ocurre otra cosa que trapichear con un gangster (Penn) logrando curretes de transportista y cosas así. Pero The Dragon no olvidará fácilmente que fue policía…

Un guión horrible, unas escenas patéticas (impagable ver a The Dragon bailando en una discoteca, o verle interpretar momentos dramáticos con Rothrock), un sentido del ritmo nulo, unos secundarios de lujo desaprovechadísimos, secuencias de acción ridículas y para colmo, unas coreografías que no hacen en absoluto justicia a los curriculums previos de Wilson, Norton o Rothrock, actores con multitud de trabajos notables (o más que notables!) a sus espaldas.

Me sabe mal ser tan duro con una película, pero al igual que alabé Recoil permítanme que ahora ataque contra este otro trabajo de Camacho.       

Puntuación:
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miércoles, 29 de enero de 2014

THE GRANDMASTER (2013)




Que Wong Kar -Wai no gusta a todos es algo que bien saben  los cinéfilos y los cinéfagos sabemos. A mí por ejemplo me encantan Chungking express (1994), Happy together (1997) o Fallen angels (1995) y no me agradan demasiado ni Days of being wild (1990), ni As tears go by (1988) ni Deseando amar (2000), por nombrar algunas. Un cineasta irregular, desde mi punto de vista, pero eso sí, con una gran personalidad a la hora de filmar. Y como bien dijo Jules “la personalidad cuenta”.  The grandmaster, su personal visión del legendario maestro de las artes marciales Ip Man, lleva el sello de Wong desde el minuto uno, con una serie de peleas filmadas bajo su prisma inconfundible, con ese festival de cámaras lentas, travellings imposibles y primeros planos impensables que dicho sea de paso, aquí quedan muy bien.

Ambientada en los difíciles años 30 (época de guerras y separaciones en Asia), la película, lejos de lo que uno pueda pensar en un primer momento,  no se centra únicamente en la relación amorosa entre los protagonistas Ip Man (siempre excelente Tony Leung Chiu Wai) y la experta luchadora Gong Er (Zhang Ziyi). Aquí los combates cuerpo a cuerpo tienen una importancia vital en la trama, y son filmados con el respeto que se merecen, algo que debemos agradecer a Wong Kar -Wai. La combinación entre drama de época y acción marcial es una suma que el director ha sabido plantear de un modo muy coherente para que The grandmaster pueda ser disfrutada por un amplio tipo de público. Recomendable.

Chang Chen completa el cast, y merece la pena avisar, para que no haya decepciones, que la relación entre el maestro  Ip y su alumno Bruce Lee es un tema que aparece mínimamente en la trama, más bien a modo de guiño.

Puntuación:
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martes, 28 de enero de 2014

RECOIL (1998)




Producto típico del mercado videoclubero  de los años 90, Recoil es una de esas películas pequeñas, que aunque posean innumerables fallos (cables que se ven, dobles de acción cuyo cuerpo no concuerdan con el del protagonista, etc.) es entretenida y hace que lo pasemos bien durante su escasa duración. Además, protagoniza Gary Daniels, lo cual para mí es un aliciente, pues, a pesar de que a veces ponga en sus actuaciones unos caretos de lo más extraños, sus habilidades marciales ante la cámara y su soltura en las secuencias de acción son más que correctas, y además interpreta a sus personajes lo suficientemente bien (dentro de los cánones, por supuesto) como para que empaticemos de sobra con él.  

En Recoil, Ray Morgan (Daniels) es un buen policía, religioso y de gran corazón, que en el transcurso de un atraco mata, junto a sus compañeros, al hijo del padrino mafioso de la ciudad. Desde ese momento se convierte en un diana humana, al vez que verá como sus compañeros e incluso su familia van cayendo uno a uno. Y tal y como anuncia el tagline de la edición española, cuando no queda nada que perder, la venganza es una liberación.  

Llena de tiroteos y espectaculares secuencias de persecuciones automovilísticas (es genial la del inicio, en que varios coches van tras un motorista), con una envidiable falta de pretensiones el director Art Camacho (especializado en cine de acción, ha trabajado con Lorenzo lamas, Steven Seagal, Don “The Dragon” Wilson, Frank Zagarino, Bill Goldberg y un largo etcétera) construye una película modesta, de buen ritmo y que no provoca esa vergüenza ajena que desgraciadamente producen otros productos similares. Y aunque las secuencias de lucha no lleguen hasta la hora final de la película, merecen ser destacadas, pues Daniels posee una muy buena elasticidad, que no concuerda con el su musculoso físico. En otras palabras, da gusto verle sacudir mamporros y patadas contra los gangsters, pues, en realidad, por él y por nadie más decidimos ver esta película.  

Puntuación: 
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sábado, 25 de enero de 2014

EL GRAN TORNEO (The Tournament, 2009)






En posts anteriores dejé clara mi fiel admiración por el actor/artista marcial inglés Scott Adkins. Y teniendo estas semanas la oportunidad de poder verle en el cine gracias a la nueva de Hércules (yo iré en breve), me dio ayer por rescatar uno de esas películas en las que actúa como secundario, para ir abriendo boca, ya sabéis…  Mi elección fue El gran torneo, pero la decepción fue, digamos, importante. La  historia no es muy novedosa: los 30 asesinos más importantes del mundo se enfrentan entre ellos en un torneo por las calles inglesas por conseguir el premio de 10 millones de dólares y ser condecorados como número uno del planeta. Las apuestas entre multimillonarios estás más que servidas. Demasiado simple, aunque se deja ver, los que más la disfrutaran serán los fans acérrimos de  Ving Rhames, verdadero reclamo del film, siendo éste confeccionado para su lucimiento. Tiros, tiros, tiros y alguna que otra pelea cuerpo a cuerpo es lo que nos ofrece el director Scott Mann en esta película británica, protagonizada también por Kelly Hu (quien por desgracia parece no encontrar todavía su lugar en el cine), Robert Carlyle, Liam Cunningam, Ian Somerhalder y John Lynch. En la piel de un ruso con muy malas pulgas tenemos a Scott Adkins, excelente como siempre (para mí, claramente lo mejor de la peli), aunque aquí con pocas posibilidades para lucirse debido a la brevedad de su papel. Aún así se nota que los productores lo tienen en consideración al destacarlo especialmente en los créditos finales.  Con todo, se deja ver y bueno…a los queremos completar la filmografía de Adkins nos puede servir. 
Puntuación:
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viernes, 24 de enero de 2014

TIEMPO LÍMITE (Ticker, 2001)




Tiempo límite fue una película que parece concebida inicialmente para el mercado del video (y ese fue su destino en algunos paises), pero debido al éxito que obtuvo Herida abierta (2001) ese mismo año, algunos distribuidores decidieron lanzarla por todo lo alto (dentro de sus posibilidades, se entiende) aprovechando el inesperado revival que Steven Seagal estaba viviendo en aquel momento. Revival que por cierto se desinfló pronto, por desgracia, pero ese es otro tema. Pero lo cierto es que aunque aquellos directivos intentasen disimular el aire videoclubero, el film no cumplió con las expectativas buscadas y fue una decepción para todos, en primer lugar porque Seagal no era el protagonista exactamente y, por lo tanto, los momentos para demostrar sus famosas habilidades en el aikido se limitaban a unos pocos, concretamente un combate contra unos terroristas casi al final de la película, además de lanzar alguna patada aislada a lo largo de la trama.
Protagonizada en realidad por Tom Sizemore (un actor que personalmente me encanta), él da vida a un rudo agente de la ley encargado de seguirle la pista a un peligroso terrorista especializado en bombas (Dennis Hopper). Para atraparle, contará con la ayuda de un grupo de artificieros capitaneados por Frank Glass (Seagal). Sencilla a rabiar, de duración corta y entretenida a más no poder, tras las cámaras encontramos al veterano Albert Pyun, cineasta que sin haber creado ninguna obra maestra en su vida, si tiene la habilidad de confeccionar productos de agradable visión con los que pasar un buen rato (véanse Cyborg-1989, Kickboxer 2-1991, Malas armas-1997, Postmortem-1998, etc.). A mí Tiempo límite me sirvió para eso, entretenerme durante hora y media mientras por la pantalla desfilaban Sizemore y Seagal encaprichados en que se cumpla la ley. Punto. En papeles secundarios encontramos a estrellas del rap y el  R&B como Chilli, Nas o Ice T.  Y hablando de música, el tema de blues que escuchamos en los créditos finales fue escrito e interpretado por el mismísimo Steven Seagal. Flipante.   

Puntuación:
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